2008-11-18

Ya era hora

Ya sé que ya iba siendo hora de que volviese a publicar algo, pero la verdad es que no tenía (y sigo sin tener) muy claro que poner...
Sobre la crisi, paso
sobre la gala de TVE mejor ni hablamos,
de las inudaciones de Vietnam
de la Guerra en Goma y de la situación de las personas refugiadas,
de la victoria de Obama,
de lo global, poco me queda por decir, poco me sale decir en estos momentos,

De lo micro,
de lo pequeño y lo local,
más de lo mismo,

Y de mi,
del microcosmos,
de las locuras,
de las llegadas,
despedidas,
y búsquedas,
huidas,
reencuentros y desencuentros,
tampoco me siento inspirada.

Así que voy a escribir del pototo de Ekhi!
potxolo!
como disfruto de pase con la Per y él,
los lunes por la tarde,
ala ba
GORA EKHI!

2008-09-03

Septiembre

Siempre me ha gustado septiembre.

(si, si, ya sé que con esto no doy señales de normalidad, pero creo que ya desde hace mucho quedó en evidencia que la normalidad y yo no somos compañeras de vida)

Lo dicho, que siempre me ha gustado mucho septiembre.

El clima en Euskal Herria en esta fecha es tremendamente mejor que en julio y agosto, el cielo y el mar adquieren colores maravillosos, azules tibios, que transmiten calor y color de vida, los montes comienzan a teñirse de colores, a vestir nuevos vestidos los árboles y los animales a salir más al campo.

Son fiestas de Arrate, punto importante en Eibar y para las y los eibarresas, una se echa el resto mientras oye a los bertsolaris, bailotea y bebe con la gente que no vio durante el verano, y se prepare a un nuevo año.

Ya sé que el año empieza oficialmente en enero, el 1, pero para aquellas personas que nos hemos regido hasta ahora por el año escolar septiembre es el comienzo, el momento de pararse a pensar que nos deparará la nueva etapa, y eso me gusta.

Ahora no estoy en Euskal Herria, pero el cielo se viste igual de azul y hablo de lo hecho estos meses con dos personas que quiero tanto y que me acompañan de visita estos días, y me planteo que me deparará este año.

Y presiento que sea lo que sea será bueno....

Me gusta septiembre.

No me queda más que decir,
i love september que dirían los gringos!

saluuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

2008-08-08

La princesa en el ordenador

Érase una vez, en un mundo donde la globalización financiera imperante y el dinero reinaban por encima de todo, donde los derechos se regalaban en los mercados negros y la población dejaba de comer para que los autos tuvieran granos como alimentos que vivía una joven con ganas de cambiar.

Tenía ganas de cambiar ella misma para poder así generar cambios en el mundo que la rodeará, quería escuchar las canciones de Víctor Jara y sentirlas obsoletas, quería poder leer la historia de la clase obrera y que nada le resultase parecido, quería dejar atrás la miseria, la frustración y la desesperanza, quería soñar con la libertad y amanecer con un mundo de respeto.... Quería, lo deseaba tanto....

Y un día de lluvia, o de sol (van a disculpar mi mala memoria) la princesa se reveló y dijo que estaba harta de ver pasar la vida, de ver que las cosas cambiaban para que todo siguiese justamente como estaba, que estaba harta de los muertos de la indeferencia, del olvido, de la violencia de la que nadie habla, de la violencia del poder, del sistema, de la riqueza mal distribuida....

Y gritó y gritó en lo alto del monte....

De pronto algo la sorprendió, una gran mariposa azul voló a su lado. Le joven la miró sintiendo la unidad de todo el universo en aquel mismo instante, entendiendo todas las religiones politeístas y el robo de las monoteístas de la unidad... y sintió la luz....De pronto la mariposa se posó en su hombro y le susurro al oído, le susurró los mismos sueños que ella tenía, le susurró que existía gente que también estaba a dar el paso, le susurró que las cosas pueden cambiar para que ya nada fuese como era....

Feliz regreso a su casa pero casi nadie la creyó, casi nadie daba crédito a lo que decía y ella quería creerlo, necesitaba creerlo y salió a buscar a esa mariposa que tanto la había ayudado...

Llegó a lo alto del monte y no encontró la mariposa. La buscó. La volvió a buscar y la siguió buscando, pero ni modo, había ido a susurrar al oído de más personas, de más soñadoras princesas la posibilidad y la existencia de ese mundo que soñaban.

La princesa se decidió, dejó todo lo conocido y se dispuso a buscar ese camino, ese que solo se hace al caminar, al equivocarse, al caerse y al que parece agotado, pero en el cual se sabe que se va hacía adelante.En el camino descubrió una puerta, una que con rótulos de oro decía ser el camino y se dejó llevar.

Entró y la princesa quedó atrapada en una pantalla del ordenador, sin poder salir, sin poder seguir soñando, en una realidad que no la dejaba ser.

El maleficio solo se rompía cuándo la mariposa guiaba a su compañero, su amante, su amigo hacía ella. Lo malo es que estas visitas, estos momentos en los que traspasaban la pantalla del ordenador solo comprendían del tiempo que el sistema del tiempo y dinero permitían. Pero esos días robados eran tan sabrosos....

Pero un día la joven princesa se armó de valor y gritó, gritó y gritó hasta que quebró el vidrio que la tenía presa. Y en el momento de caer la muralla, allá estaba su mariposa azul, guiándole y felicitándole por el camino recorrido y por el camino nuevo que se abría ante ella por recorrer.